Mujer No Dejes De soñar

 

 

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La mujer es un ser, por naturaleza soñadora. Es algo que Dios puso dentro de cada una de nosotras. Soñamos con cada cosa que quisiéramos que pase en la vida, bueno por supuesto. Soñamos con los quince años, con el día de la graduación, con el día de bodas, proyectos personales etc. Al pasar el tiempo, es como si de repente la mujer deja de soñar más, es porque tiene muchas responsabilidades y un cúmulo de desaciertos que vive resignada, lo que le tocó en la vida, en otras ocasiones con mucho pesar y amargura en el corazón. La Palabra de Dios es la guía que tenemos para responder las preguntas y la esperanza para nuestras vidas.

La intención de Dios es que sigamos soñando sus sueños, y ¿Cuáles son los sueños de Dios?

Son esos anhelos que ha depositados en nuestro corazón y que nos mantiene inquietas hasta que lo realicemos. Nos da las ideas, que luego se convierten en planes, después en acción.
Dios le dio sueños a José de hecho le decían: el soñador porque tenía sueños a tal punto que fue objeto de envidia de sus hermanos.
Si te das cuenta que has dejado de soñar, debido a tu edad, o  estatus social, económico. Deja esos pensamientos y sentimientos a un lado y  sueña  el sueño de Dios. Que llegues a un punto en tu vida en que vivas, preguntándole a Dios que el plan que tiene para ti y cuando lo sepas ponte una meta y verás que llegarás realizar esos sueños tan anhelados.

Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
(Jer. 29:11)
Todo lo que Dios tiene para ti ha sido bueno, maravilloso, y bendecido. Vuelve a soñar ya sea que retomes los libros para una carrera, un nuevo empleo, o un desafío en tu vida.
El Señor pensó en colmarte de bien, de felicidad, y paz. Toma por un momento este verso y medita en todo lo que Dios ha planificado para ti. Si algo negativo sucede en tu vida no viene de Dios. Puede ser el producto de una mala decisión, o de un ser dañino, o del enemigo; pero nunca de parte de Dios. El ideo lo mejor para ti, así como una buena madre o buen padre desea cosas buenas  para sus hijos.
Te ánimo a que sigas soñando el sueño de Dios para tu vida, mírate como te ve Dios: con un futuro prometedor, y bueno. Él no te dejara él ha prometido estar contigo hasta tu vejez. Así que adelante y espera lo mejor de parte de Dios. Él te ama y te ve como una triunfadora!